Hace pocos días hablaba con mi mejor amiga sobre el tiempo que le dedicamos a los demás. Y una de las cosas que yo argumentaba era que parte de la forma en que nos relacionamos con los otros, depende en mucho de la educación que recibimos en casa, o como dentro de nuestra estructura familiar nos relacionamos.
Si es así y mirándome en el espejo, tengo mucho que perder. Han pasado años y el tiempo te permite o imaginar un pasado mejor, o también poder enfrentar las tristezas y ver las cosas desde una perspectiva que como adulto no tenias antes.
Siempre sentí mi familia bastante desarticulada. O quizás era solo yo. Mi vinculo más fuerte siempre fue mi madre que falleció cuando tenia yo 9 años. Y si ese era mi vínculo más fuerte, entonces ¿que sucedió con los demás? Es una excelente pregunta para hacerme. No dudo del amor y afecto pero siempre fuimos distantes a la hora de demostrarlo.
Si esto fue así, entonces ¿que pasó conmigo? Si veo la red de amistades y relaciones que he tenido, esta claro que muchos de ellos se fueron por falta de atención de mi parte. Una de las cosas que he visto en mí, es que soy distante, pero no por falta de amor. He preferido vivir con fantasmas y no con los vivos pero esto es algo que me he estado cuestionando los últimos meses.
Entonces ¿que puedo hacer? Si hay una persona que de verdad me importe, entonces hacérselo saber, pero no con mensajes cada mes o cada cumpleaños. Más bien de manera constante y que mis acciones sean coherentes con ese sentir. Y con esto llega una pregunta. Teniendo en cuenta que el Amor real y sincero, no se ve afectado por tiempos ni distancias, entonces ¿cuanto es suficiente para dejar saber que en realidad ellos son importantes en nuestras vidas?
¿Cuanto necesitamos darle a los demás? ¿Dos minutos? ¿Dos horas? ¿Dos días? ¿dos años? Claro, podemos decirle: "oye, tu eres importante para mi". Pero... si nuestras acciones no acompañan ese sentir, las palabras se convierten en cenizas.
Y si no tenemos la palabra para confiar, entonces nos quedan las acciones de cada uno que definirán las prioridades, y así sabremos si para ellos somos o no una prioridad.
Hay personas que son muy importantes para mi. Con una de ellas, la comunicación es constante y aunque por momentos pasan unos días sin comunicarnos, es importante para mi saludarla y se que con un texto o llamada, sabe que estoy allí y que con 30 segundos que me demoro escribiendo, ella forma parte de mi vida.
Mi pollo que esta en etapa de crecimiento puedo decir que esta aprendiendo a llevar una distancia "cercana" conmigo.
Hay otra persona con la que tengo una comunicación unilateral (de aquí hacia allá) teniendo en cuenta las dificultades, y siempre intento encontrar formas de dejarle saber que forma parte de cada minuto de mi vida. Mi trabajo habla de él, mis cartas, mi caminar por el mundo tiene su nombre. Y para las personas cercanas saben que es así desde hace ya décadas. Aún así mis acciones hablan más que cada carta que he escrito. Solo que a veces no está para verlo. Puedo decir que el tiempo en nuestro caso es un lujo que se intenta aprovechar de la mejor manera posible. Es un tiempo a cuenta gotas, es un tiempo cronometrado y oculto.
Hay otros que por el momento están distantes,y debo comenzar a hacer esa tarea ya que hacen parte de mi y definitivamente los quiero conmigo.
Esto me lleva a pensar en otras cosas como por ejemplo, que hacemos con nuestro tiempo a parte de trabajar y hacer lo que nos gusta y amamos en verdad. Y dentro de ese hacer diario ¿acaso no hay tiempo para que las personas que importan estén allí con nosotros? Es imperdonable que en la época donde más formas de comunicación existen, seamos incapaces de dedicar unos minutos a aquellos a quienes realmente amamos.
Cuanto es suficiente? Eso depende de cada persona. Algunos necesitamos un poco más, otros necesitan un poco menos. Pero creo que la idea es saber y hablarlo y tener presente que las personas que nos quieren y que queremos de igual forma, necesitan constantes expresiones de afecto. Necesitan nuestro TIEMPO. Es el mejor regalo para cualquiera de ellos. El tiempo es lo único que no recuperas una vez lo pierdes. Y si te lo obsequian entonces es que en verdad lo vales, en verdad importas y sin duda, quieren que formes parte de sus vidas.
Pero creo que al final la pregunta más importante es cuanto. Y creo que mi respuesta es que nuestras acciones sean proporcionales con nuestro sentir. Si son importantes cada quien buscara la manera de que aquellos a quienes amamos realmente estén presentes en nuestras vidas cada día.