DECLARACIÓN DE ARTISTA
DE LO SAGRADO A LO SIMBOLICO: EL UNIVERSO DE CAROLINA GUTIÉRREZ
¿Cuál es el tema principal de la obra de arte?
Mi
obra cartografía un universo simbólico personal llamado "Árticos
y Océanos".
Su tema principal es la exploración
de la resiliencia, la memoria y el territorio interior a
través de arquetipos como el Oso Polar, el Señor del Ártico y el
Pueblo de los Ojos Negros, que personifican batallas, pérdidas y la
capacidad de renacer.
¿Por qué
escogiste ese tema?
Porque
no lo elijo; me
eligió a mí. Es
el lenguaje en el que mi psique ha procesado el mundo durante 30
años. El Ártico y el Océano son los territorios donde mis
experiencias —el dolor, la enfermedad, la espiritualidad—
encuentran una forma tangible y transmutable. Es mi modo de existir y
de traducir esa existencia.
¿Cuál es
la principal motivación? ¿Qué es lo que te inspiró?
Mi
principal motivación es darle
un hogar visual a lo que no tiene palabras.
Me inspira la necesidad de sanar y de comprender, pero también el
diálogo con otras mitologías que resonaron con la mía:
- La resistencia luminosa de personajes como Arya Stark (Game of Thrones) o Chiyo/Sayuri (Memorias de una Geisha).
- La sabiduría ancestral y feroz de Moro, la diosa lobo de La Princesa Mononoke.
- La exploración de lo abisal del Capitán Nemo (20,000 Leguas de Viaje Submarino).
- Los espacios liminales y oníricos de Italo Calvino y Gaston Bachelard.
¿Qué te
hace sentir?
El acto
de crear me hace sentir como una cartógrafa
de un mundo que me trasciende.
Siento una conexión profunda con los personajes que pinto, como si
estuviera documentando una realidad paralela que existe de manera
autónoma. Es una sensación de asombro, responsabilidad y, a veces,
de vértigo sagrado.
¿Cuál es
la intención de la obra?
Mi
intención es construir
umbrales. Que quien
observe mi obra no solo vea un óleo o un grabado, sino que sienta la
invitación a cruzar hacia su propio "Ártico" o "Océano"
interior. Busco que mis mapas simbólicos sirvan de espejo para que
otros reconozcan sus propias geografías emocionales, sus propias
luchas y su propia capacidad de resiliencia. En esencia, mi
obra es un acto de fe en el poder del símbolo para conectar lo
personal con lo universal.
